En el vasto panorama de la música andina colombiana contemporánea, el Dueto Tierra Viva se ha consolidado como una de las propuestas más coherentes, sensibles y comprometidas con la identidad cultural del país. Más que una agrupación musical, Tierra Viva es un proyecto artístico que dialoga con la tradición sin quedarse en ella, y que encuentra en la composición original una forma de renovar el lenguaje de la canción colombiana.
El dueto fue conformado en Bogotá a mediados de la década de 1990 por el cantautor Leonardo Laverde Pulido y la cantante y pedagoga musical Paola Picón Zambrano, quienes han construido a lo largo de los años una relación artística y personal profundamente entrelazada. Desde sus inicios, la propuesta de Tierra Viva ha girado en torno a la interpretación y difusión de la música andina colombiana, especialmente en géneros como el bambuco, el pasillo, el vals y la guabina, pero con un énfasis claro en la creación propia.
El nombre del dueto no es casual. “Tierra Viva” sugiere una conexión esencial con lo natural, con lo que respira, con aquello que no es estático. Esa idea atraviesa su obra: canciones que hablan del amor, la esperanza, la vida cotidiana, la naturaleza y el país, siempre desde una mirada íntima, honesta y profundamente humana. En ese sentido, el proyecto no solo busca preservar la tradición, sino también darle continuidad a través de nuevas narrativas.
Desde sus primeros años, el dueto encontró en la composición de Leonardo Laverde su principal eje creativo. Sus canciones, caracterizadas por una fuerte carga poética y emocional, han sido el vehículo para construir una identidad sonora reconocible. Obras como Suenen las voces, Sonidos de Tierra Viva o Amo esta tierra no solo forman parte de su repertorio, sino que han trascendido a otros intérpretes y escenarios, convirtiéndose en piezas significativas dentro del cancionero andino contemporáneo.
El trabajo del dueto se ha destacado, además, por su participación constante en festivales y concursos de música colombiana, espacios fundamentales para la circulación de este género. En estos escenarios, Tierra Viva ha obtenido diversos reconocimientos tanto en interpretación como en composición, consolidando su presencia dentro del circuito nacional. La participación en eventos como el Concurso Nacional de Duetos “Príncipes de la Canción” o festivales de obra inédita ha sido clave en su proyección artística.
Uno de los aspectos más relevantes de su trayectoria es su apuesta decidida por la creación original. A diferencia de muchas agrupaciones que centran su repertorio en la reinterpretación de clásicos, Tierra Viva ha construido su camino desde la composición contemporánea. Esto no implica una ruptura con la tradición, sino una continuidad consciente: sus canciones respetan las estructuras y estéticas de la música andina, pero incorporan nuevas temáticas, sensibilidades y enfoques narrativos.
En este sentido, el dueto ha logrado posicionarse como una voz actual dentro de un género que, en ocasiones, enfrenta el riesgo de quedar relegado a lo nostálgico. Su música demuestra que la canción andina no pertenece únicamente al pasado, sino que sigue siendo un espacio vigente para expresar las inquietudes del presente.
A lo largo de su carrera, el Dueto Tierra Viva ha producido cinco trabajos discográficos, disponibles en plataformas digitales, que recogen buena parte de su evolución artística. Cada uno de estos álbumes representa una etapa distinta, pero todos comparten una misma esencia: la búsqueda de una expresión auténtica que conecte con el oyente desde la emoción.
Su más reciente producción reafirma esa línea, presentando un repertorio que combina madurez musical, riqueza lírica y una cuidada elaboración sonora. En ella confluyen no solo las voces del dueto, sino también el trabajo colectivo de músicos y arreglistas que han acompañado el proyecto, ampliando sus posibilidades expresivas sin perder su identidad.
Otro elemento fundamental en la propuesta de Tierra Viva es su dimensión pedagógica y cultural. Más allá de los escenarios, su trabajo contribuye a la formación de públicos y al fortalecimiento de la música tradicional colombiana. A través de conciertos, talleres y participación en espacios académicos y culturales, el dueto ha ayudado a mantener viva una tradición que se transmite tanto por la interpretación como por la enseñanza.
La presencia de Paola Picón en el proyecto aporta, además, una sensibilidad particular en la interpretación vocal. Su formación como pedagoga musical se refleja en el cuidado de las voces, en la claridad expresiva y en la capacidad de transmitir el contenido emocional de las canciones. Junto a Leonardo Laverde, construye un diálogo vocal que respeta la tradición del dueto andino, pero que también se permite explorar matices contemporáneos.
En términos estéticos, el Dueto Tierra Viva se caracteriza por una interpretación sobria, sin artificios innecesarios. Su fuerza radica en la palabra, en la melodía y en la conexión directa con el público. No busca la espectacularidad, sino la profundidad. En cada canción hay una intención clara de comunicar, de tocar una fibra, de generar una reflexión o una emoción compartida.
A lo largo de los años, el dueto ha ido consolidando un repertorio amplio que abarca diferentes temáticas, pero que mantiene una coherencia interna. El amor, la familia, la patria, la naturaleza y la esperanza son algunos de los ejes recurrentes en sus canciones, abordados desde una perspectiva que evita el cliché y apuesta por la sinceridad.
En un país donde la diversidad musical es tan amplia como su geografía, propuestas como la del Dueto Tierra Viva cumplen un papel fundamental: recordar que la música tradicional no es un vestigio del pasado, sino una herramienta viva para narrar el presente. Su trabajo demuestra que es posible dialogar con la tradición sin quedarse anclado en ella, y que la identidad cultural puede renovarse sin perder su esencia.
Hoy, el Dueto Tierra Viva continúa activo, componiendo, grabando y presentándose en distintos escenarios, reafirmando su compromiso con la música colombiana. Su trayectoria no solo es el resultado de un esfuerzo artístico sostenido, sino también de una convicción: que la canción, cuando nace de lo auténtico, tiene la capacidad de perdurar.
En cada interpretación, en cada nueva composición, el dueto sigue construyendo un puente entre la memoria y el presente, entre lo que fuimos y lo que seguimos siendo. Y en ese tránsito, su música se mantiene fiel a su nombre: una expresión viva de la tierra, de la voz y del espíritu.