Arturo Henao

Compositor - Director
Autores, compositores, cantautores, interpretes

Un bambuquero de raíz que hizo de Pereira su territorio musical

En la historia de la música andina colombiana existen nombres que, aunque no siempre ocupan el primer plano de las grandes narraciones nacionales, fueron decisivos en la construcción de la vida cultural de las regiones. Uno de ellos es Arturo Henao, compositor, director y promotor musical nacido en Sonsón, Antioquia, el 12 de septiembre de 1914, cuya vida y obra quedaron profundamente ligadas al desarrollo musical de la ciudad de Pereira, donde consolidó su carrera artística y donde también falleció el 7 de mayo de 1978.

Henao pertenece a esa generación de músicos que, en la primera mitad del siglo XX, contribuyeron a consolidar el repertorio de la música andina colombiana, especialmente del bambuco, género que durante décadas fue considerado uno de los símbolos sonoros de la identidad nacional. El bambuco, interpretado tradicionalmente con instrumentos como guitarra, tiple y bandola, ha sido uno de los pilares del folclore musical colombiano y una de las formas más representativas de la sensibilidad cultural del interior del país.

En ese universo musical creció y se formó Arturo Henao, cuya trayectoria se desarrolló entre la tradición bohemia de los conjuntos de cuerdas y la organización de agrupaciones que dieron forma a la vida musical del eje cafetero.

Nacido en el municipio antioqueño de Sonsón, región de profunda tradición cultural y musical, Henao vivió en un entorno donde las serenatas, las estudiantinas y los conjuntos de cuerda formaban parte de la vida cotidiana. Esa atmósfera fue el primer escenario donde comenzó a manifestarse su vocación musical.

Sin embargo, sería en Pereira, ciudad a la que se trasladó siendo joven, donde desarrollaría la mayor parte de su vida artística. Allí realizó su educación básica y, al mismo tiempo, comenzó a integrarse a los círculos musicales que animaban la vida cultural de la ciudad en las décadas de 1930 y 1940.

Pereira, entonces una ciudad en expansión, se convirtió en un escenario fértil para el desarrollo de agrupaciones musicales dedicadas a la interpretación de la música andina colombiana. En ese ambiente surgieron numerosas estudiantinas y conjuntos vocales que amenizaban reuniones sociales, serenatas y eventos culturales.

Uno de los primeros proyectos en los que participó Arturo Henao fue la estudiantina “Pereira”, agrupación de la cual fue precursor y que desarrolló su actividad entre 1937 y 1941. Las estudiantinas, inspiradas en las agrupaciones universitarias españolas, se caracterizaban por reunir instrumentos de cuerda y repertorios populares interpretados en formato colectivo.

Este tipo de agrupaciones fueron fundamentales para la difusión del repertorio tradicional colombiano, pues permitían que la música popular circulara en escenarios urbanos, fiestas y encuentros culturales.

Para Henao, la estudiantina fue una escuela artística y un espacio de experimentación musical que le permitió consolidar su talento como intérprete y comenzar a explorar la composición.

Con el paso de los años, su actividad musical se diversificó y lo llevó a participar en nuevas agrupaciones. Junto a los músicos Gabriel Arias y Hernando Reinoso, Henao integró el trío vocal “Morales Pino”, un formato musical profundamente arraigado en la tradición andina.

Los tríos vocales fueron durante décadas una de las expresiones más queridas de la música colombiana, especialmente en el repertorio del bambuco y el pasillo. En ellos, las voces y las cuerdas se combinaban para dar forma a interpretaciones cargadas de lirismo y nostalgia.

La experiencia con el trío permitió a Arturo Henao consolidar su sensibilidad musical y su comprensión del repertorio tradicional, elementos que luego se reflejarían en sus composiciones.

En 1946, Arturo Henao dio un nuevo paso en su trayectoria al integrarse al Cuarteto Pereira, agrupación en la que participó junto a los músicos Eduardo Barbosa y Luis Enrique Gil.

Este conjunto se convirtió en una de las agrupaciones representativas de la música andina de la región. Desde allí, Henao desempeñó un papel fundamental no solo como intérprete, sino también como director y arreglista, aportando una visión musical que buscaba mantener la esencia del repertorio tradicional mientras enriquecía su interpretación.

El Cuarteto Pereira se convirtió en un referente musical del eje cafetero y participó en diversas presentaciones y grabaciones que contribuyeron a difundir el repertorio colombiano.

El proyecto discográfico más recordado de Arturo Henao está asociado al álbum “Donde nacen los bambucos”, grabado con el Cuarteto Pereira y publicado por el sello Sonolux. Este trabajo discográfico coincidió con el centenario del municipio de Pereira en 1963, convirtiéndose en una especie de homenaje musical a la identidad cultural de la región.

El disco reúne un conjunto de piezas representativas del repertorio andino colombiano, incluyendo composiciones propias y obras del repertorio tradicional. En él se aprecia la sensibilidad musical de Henao como arreglista y director, capaz de construir interpretaciones que respetan la tradición pero al mismo tiempo resaltan la riqueza melódica de estas músicas.

Grabaciones como esta tienen hoy un valor documental significativo, pues permiten reconstruir el paisaje sonoro de una época en la que la música andina ocupaba un lugar central en la vida cultural del país.

Además de su labor como intérprete y director, Arturo Henao fue un compositor inspirado en los paisajes y emociones de la vida cotidiana. Entre sus obras más reconocidas se encuentran piezas como:

• Matapalo
• Camino Ciego
• El Hacha
• Camino y Tarde
• El Bambuquero

Estas composiciones reflejan la estética característica del bambuco y del repertorio andino colombiano: melodías evocadoras, letras cargadas de imágenes rurales y un profundo vínculo con la naturaleza y la memoria afectiva de los pueblos.

La obra de Henao se inscribe dentro de la tradición de compositores regionales que, sin buscar necesariamente la fama nacional, contribuyeron a enriquecer el repertorio musical colombiano.

Arturo Henao falleció en Pereira el 7 de mayo de 1978, ciudad que había sido el escenario de su vida artística y donde dejó una huella profunda en la cultura musical.

Su legado permanece en las composiciones que aún circulan en festivales de música andina, en las grabaciones realizadas por el Cuarteto Pereira y en la memoria cultural de una región donde la música de cuerdas ha sido históricamente una forma de identidad.

Más allá de los registros discográficos o de los archivos musicales, la figura de Arturo Henao representa a toda una generación de músicos que construyeron la vida cultural del país desde los escenarios locales: serenatas, cafés, teatros y festivales donde la música se transmitía de oído en oído y de corazón en corazón.

En esa tradición, Henao fue un bambuquero de raíz, un músico que supo escuchar la voz de su tiempo y transformarla en canciones que aún hoy evocan el espíritu musical de la región cafetera.

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